EL PUENTE DE MI VIDA

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Los peones de garrafas de vinos

Levanta siempre tó las manos fuerte pa'rriba y nunca dejes de soñar en cada chicotá, tu tienes arte, poderío y humildad... no cambies nunca, esto es lo que te hace rico en las Cofradías y en los amigos.
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17 de abril de 2010

LA TRANSICIÓN 1

Me gustaría empezar para los que amamos el arte de vivir de una manera especial canónica el mundo de las cofradias informar de donde comenzamos nuestro mundo de las cofradias el mundo del martillo y de la trarbajadera en sevilla, es para mi importantísimo saber de donde venir, donde estamos, y que es lo que estamos haciendo. Empezare hablando de los capatazes antiguos de la época: Tarila no fue ni siquiera el mejor capataz de la época, al menos según los cánones actuales, pero loque si dicen es que fue el mas famoso de su tiempo, fue un hombre popular, de indudable personalidad y don de gentes, de corto pero expresivo vocabulario y pintoresco atuendo, terno marron, pañuelo al cuello de vivos colores y zapatillas de moña. Como capataz, Tarila era el gran heterodoxo, y la cumbre del efectismo, el mas teatral que ha existido, del efectismo de Tarila, da idea la forma de sacar de su templo el paso de la virgen de la O, de rodillas en mitad de la calle, dirigiendo a la cuadrilla con grandes voces.... Ayala también era del estilo a Tarila, fue conocido co voces de mando como Arriasporto equivalente a la moderna Ahí quedo. Ayala fue capataz de importancia, como lo demuestra el hecho de ser el capataz de la Amargura, teniendo en cuenta que ya en aquella época, la de San Juan de la Palma y la del Gran Poder, eran las cofradias de mas prestigio en el mundillo de capatazes y costaleros. Ayala era el mas joven de los grandes capatazes, en el siglo 20 desapareció en 1909 al emigrar a América, en Sevilla quedaron sus hijos que serian también costaleros y capatazes ayudantes. Como no podía hablar de Francisco Palacios el gran precursor del estilo actual, forma de dirigir nuestros pasos, el mas serio de los capatazes de la época, introdujo mejoras en la organizacion de la cuadrilla, igualo, y relaciones con las distintas hermandades, también incluyo el concepto de los salarios o jornales, en pocos años consiguió elevar el jornal diario de un hombre, que no llegaba a los diez reales, situándolo por encima de los quince, no debió ser casualidad que este capataz sacara durante una década la Cofradia del Silencio, al morir Francisco Palacios permanecieron y vinculados a este mundo sus nietos Francisco Palacios El Pali también fallecido actualmente y Rafael Palacios Diaz,que ha recojido el testigo del viejo maestro, tocando el martillo con la enseñanza de Alfonso Borrero, pero que hoy en día tiene su propio estilo, sabiduría, elegancia, poeta, humilde, y seriedad...un gran Capataz si señor bendito!. Como no podía dejarme atrás a Juanillo el Fatiga, Antonio Torres Macias, era encargado en la fabrica Cobian, precisamente en la epoca de los famosos duros, asunto en el que vivio involucrado, si vien pudo demostrar su inocencia. El Domingo de Ramos sacaba el Cristo de las Aguas, de San Jacinto, el jueves La Trinidad, de madrugada La Macarena, el viernes que era en que la nomina de Hermandades era mas numerosa, llegaría a sacar distintas cofradias, entre ellas Montserrat.Cabe señalar una de las mas antiguas anécdotas que se recuerdan: Llevaba Antonio Torres varios años soportando la insistencia de un hombre, de raza gitana, y elevadisima estatura, que quería a todo trance salir de costalero, no sabiendo como librarse de el, decidió igualarlo en la delantera del paso de Cristo de la Conversión, para que se convenciera por si mismo de que no cabía bajo un paso, aquel hombre mucho mas espigado que sus compañeros de la trabajadera, comenzo a gritar como un poseso, repitiendo sin cesar...Juanillo para! para que lo tiro!, el capataz, haciendo caso omiso, consumo la salida, una vez paro el paso en la calle, salio el gitano descompuesto y arrojando el costal al suelo se volvió al paso, miro las tres cruces u exclamo: Ay!, mal ladrón, cuanto te pesan las patas!.Dicho esto los cuatro grandes capatazes reseñados sacaban cuatro cofradias, lo que suponían, con un total de dieciséis, que harían estación la nomina de 1900 veintiocho cofradias.

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