
Es un momento de reflexión, de entender el sentimiento de fe y afición, de saber por encima de todo que lo que nos queda es disfrutar de lo que tanto nos gusta. A veces, pienso en mi autocritica, en lo que debo de mejorar cada día y por supuesto tengo muchos errores que cambiar.
Como todos ustedes saben, lo que más me apasiona y me llena de esta vida son las cofradías, ese sentimiento que se hace eterno y frágil a la misma vez dentro de mi alma, corazones humedecidos que explotan abajo del faldón, orgulloso de ser costalero, orgulloso de mirarle la cara al Dios que va encima de mi.
EL guardián de la gloria esta dentro de mi, con un garrillo de lata y un bocadillo duro de chope de aquellos supermercados Simago, esperando a transformarse en ese carismático Charles Bronson que a veces se ríe o llora con ustedes.
Cuenta la leyenda, que los Bejarano, los Penitente, los Santiago, los Villanueva, los Palacios, los Franco y los Cacha Borrero tienen una cuadrilla eterna allí en el cielo que es la mejor que anda de todo el mundo, están junto a Dios y junto a Nuestra Madre bendita... yo desde aquí les quiero decir que hagan me hagan un hueco el día que yo este allí con ellos y que cada vez que me meto en un paso pienso en ellos, que yo llevo ese espíritu de hombre, que el día en que yo me muera mi alma estará viva como están la de ellos.
Fuerte pa'rriba siempre por los que están en el cielo.